52 Los hombres van a la guerra, de cada mil tornan diez. La curva de la vejez nos hace besar la tierra. No busque el hombre que yerra solución en el veneno. La furia del Nazareno hizo polvo al monolito. No es irrompible el granito al golpe de un buen barreno. Los hierros del prisionero hacen sangrar los tobillos. Cepos, cadenas y grillos oprimen al mundo entero. Toda vestida de acero Juana de Arco fue una santa. Nace débil una planta que ocultan las rocas grises y al poder de sus raíces dura peña se quebranta.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx