33 Austero, en pobre papel —aunque seguro de vuelo—, era una ventana al cielo el rectangular cancel. El barril, pariente de él, fue más águila que pavo: con cuchillas en el rabo, tres tirantes o soportes, para jugar a los cortes era como toro bravo. Pero la pava-cantora de coronada cabeza por su singular belleza era la reina y señora. Cual sirena seductora con mil flecos como aletas, tramontando nubes quietas o quieta como un retrato, la cantora-colepato ¡fue reina de las cometas!
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