Jarana origen de la música criolla en Lima
66 67 FRED ROHNER JARANA Origen de la música criolla en Lima Aún me parece un sueño, aún no sé si es realidad. Yo vi bailar a Bartola, por Dios, ¡qué preciosidad! En el paseo qué garbo, qué manera de bailar, qué señorío, qué ritmo, por Dios, ¡qué preciosidad! ¡Cómo quiebra la cintura, ay, señor, qué agilidad! Ya quisiera por ventura alguien como ella bailar. Bartola (resbalosa), de Alicia Maguiña La oficialización de la música criolla debe entenderse en toda su complejidad. Inicialmente, se trató de una música de salón adoptada por las clases populares como una forma de presentarse frente a las élites como sujetos modernos y decentes; su oficialización, por ello, era un paso culminante en ese proceso, representaba el ascenso social de muchos de esos sujetos. No obstante, ese mismo proceso entrañaba la pérdida de su carácter más local o barrial. Se perdieron los estilos musicales propios de cada barrio que hasta entonces habían servido para identificar a intérpretes y cantores. Era más difícil discernir si un vals era típicamente barrioaltino o victoriano; la industria discográfica y su transformación en un símbolo nacional le habían quitado esas sutilezas. Con ello el vals criollo terminó de definirse como género nacional, pero también se desencadenó un lento proceso de decadencia que acabaría hacia la década de 1980. » La irrupción de Alicia Maguiña en la música criolla forma parte del proceso de legitimación de este acervo musical. Sus composiciones, como en el caso de Chabuca Granda, dotaron al vals de una musicalidad y una poesía más íntimas.
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