Jarana origen de la música criolla en Lima
38 39 FRED ROHNER JARANA Origen de la música criolla en Lima LA NACIONALIZACIÓN DE UN BAILE REGIONAL En el Perú, a fines del siglo XIX, la zamacueca mudó su nombre por el de marinera. Esto fue el resultado de la decisión de Abelardo Gamarra, un intelectual de ese tiempo, quien tras la Guerra con Chile propuso este cambio para homenajear las acciones de la Marina peruana en el conflicto armado. Hasta ese momento, dirá Gamarra, la zamacueca había recibido otros nombres de manera circunstancial, siendo uno de ellos el de chilena; por ese motivo —tras la derrota peruana en la guerra—, le pareció que era necesario hacer este cambio. “Creímos impropio mantener en boca del pueblo y en sus momentos de expansión semejante título, y sin acuerdo de ningún Consejo de Ministros, y después de meditar en el presente título, resolvimos sustituir el nombre de chilena por el de marinera”, escribiría Abelardo Gamarra, el Tunante. El nombre le venía bien al baile, no solo porque “el pueblo se hallaba sumamente preocupado por las heroicidades del Huáscar”, el buque de guerra que comandaba el almirante Miguel Grau, sino porque los movimientos del barco empataban con “el contoneo y lisura de quien sabe bailar, como se debe, el baile nacional”. Ven, china, ven. Ven y verás, y verás a los chilenos que nos quieren gobernar. Si te dan, si te dan, si te dan, si te dan el alto quién vive, tú dirás, tú dirás, tú dirás: “¡Viva el Perú! ¡Muera Chile!”. Letra de marinera, de Abelardo Gamarra, el Tunante Si bien el análisismusical nos señala ese fuerte parentesco entre la marinera, la cueca, la zamba y el bailecito, la mejor prueba de esa relación la encontramos en un documento excepcional anterior a la guerra. Se trata del Álbum sudamericano de Claudio Rebagliati, conformado por un conjunto de partituras de algunos de los géneros musicales más populares de mediados del siglo XIX. En esa colección, el estilo musical que aparece con más frecuencia es la zamacueca, y lo curioso es que muchas de las líneas melódicas de esas zamacuecas se conservan en la actualidad en algunas marineras limeñas y en algunas cuecas chilenas. La zamacueca fue a lo largo del siglo XIX un género y un baile que se encontraba generalizado entre la población limeña; sin embargo, con el paso del siglo, fue abandonando los hogares de las clases más pudientes y se convirtió sobre todo en un género propio de las clases populares. Entre estos grupos, se la ha asociado sobre todo a la población afrodescendiente, y esto tiene que ver directamente con que los sectores populares limeños estaban integrados por una gran cantidad de personas de origen afro. Aunque el mestizaje ha ido borrando algunos rasgos propios de ciertas zonas de la ciudad, se sabe por los censos que había barrios con una mayoritaria población afrodescendiente. Este es el caso de Malambo, en el Rímac; el Chirimoyo, en los Barrios Altos; Monserrate, en el cuartel primero, o algunos barrios del Callao. Curiosamente, es en esos mismos barrios donde mejor se resguardó la vieja zamacueca y donde se encontraban sus intérpretes más famosos. Sin embargo, no es extraña la asociación entre esta danza y la población afrodescendiente. Al ser una danza festiva, muchas de las fiestas populares otorgaron el marco perfecto para la escenificación del baile de la zamacueca. Pancho Fierro la presenta en celebraciones como el altar de la Purísima o en ese entrañable lugar al que acudían los limeños cada 24 de junio para la Fiesta de San Juan: la pampa de Amancaes.
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